He perdido el impulso. Esto sólo puede significar que la monotonía se ha apoderado de mis días y mis noches. Que incómoda sensación ésta de volverse uno estático y ver pasar el tiempo y no correr detrás de el. ¿Qué será de nosotros cuando despertemos del letargo y veamos cuantas primaveras hemos dejado pasar sin florecer?. ¿Que será de nuestros grises jardines y nuestras rotas ventanas?. ¿Qué será de esos que alguna vez quisimos ser?.
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